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Holografía
Traducción
automática a partir de :   El número
de información contenida y difundida al mismo tiempo por un holograma de alta
calidad óptica, de un metro cuadrado de apertura, pudiendo ser observado de
cerca para poder plenamente apreciar en un gran ángulo su verdadero relieve de alta
definición espacio-temporal, sería del orden del millón de mil millones (Peta) de
0 y de 1
En telecomunicación, el gran volumen de información de esta totalidad
instantánea de la escritura fotónica puede transportarse a la extrema
velocidad de la luz por vía óptica solamente, como a través de un
telescopio.
Sin embargo a la recepción con una capacidad de tratamiento de un gigabite por segundo la
escritura electrónica, sería necesario un millón de segundo para tratar este holograma,
lo que representa doce días.
Y para noventa mil de ejemplares necesarios para una hipotética animación de una única
hora en razón de veinticinco por segundo según nuestra inmutable persistencia de la
retina, sería necesario entonces cerca de tres mil de años de tratamiento holograma por
holograma.
Incluso a una velocidad mil de veces superior en un terabit por segundo, sería necesario
aún cerca de tres años para tratar holograma por holograma esta hipotética animación
de una única hora a partir de un ordenador personal.
Además en la pantalla cuya alta definición es ya difícil de alcanzar para una imagen
electrónica de dos dimensiones, es inconcebible en optoelectrónica poder orientar con
precisión casiinstantánea y simultáneamente cada una de estos millones de mil millones
de información extremadamente condensada para la restitución de la imagen holográfica
que sólo está incluida en el ámbito del fotónico.
Esta es la razón por la que, la transmisión y la restitución del número
extremo de información específica a la alta definición espacio-temporal de imágenes
holográficas encuentran en informática y en optoelectrónica de importantes
restricciones de tiempo y espacio.
Debido a este obstáculo espacio-temporal, el cobro a
distancia por Internet de una parte óptica holográfica, como uno pedazo de música, se
devuelve así a las calendas griegas
Es necesario esperar que en este ámbito de las telecomunicaciones ópticas, perspectivas
futuro no hagan reflejar una próxima posibilidad de transmisión y restitución de
hologramas mediante una futura red Internet.
En este mundo virtual de la informática paralela del mundo real, el tratamiento de un
número creciente de información retrasa en definitiva el acceso a los datos buscados y
almacenados en las memorias donde solamente a este nivel la holografía parece tener una
brillantez futuro gracias a su alta densidad de almacenamiento.
¡ Estas cifras astronómicas que están incluidas más en el ámbito de la
teleportación destruyen la posibilidad para 2010 de sustituir a la pantalla
del ordenador por una pantalla a holograma tanto soñados por
los informáticos que desean volver más de fácil utilización multimedia
instantáneo, o de transmitir hologramas por la televisión como se anunció en el
artículo que la luz esté de la revista Imaginez de noviembre de
1997 publicado por el S.E.M.L del Futuroscope, el Parque Europeo de la Imagen !
¡
O también en mayo de 2003, como se reveló por una revista mensual que popularizaba la
ciencia, el futuro asombroso de un determinado laboratorio de investigación que juraba
poder transformar, gracias a la holografía, una pantalla plana ordinaria en monitor
3D !..
Es cierto que ante un registro holográfico dentro de una fina materia transparente de
estos mil millones de información a una extrema velocidad algunos de miles millonésimos
de segundo, se tendería a perder los conceptos de espacio y tiempo
Los más escépticos y los forasteros que prefieren que se les diga quienes quieren bien
oír, podrá quizá acercarse desde nuestro punto de vista comenzando por preguntarse
sobre nuestra propia imposibilidad fisiológica de emitir radiaciones luminosas, con
relación a nuestra facultad de emitir sonidos
En vez de ir en busca mítica de la pantalla de ordenador a holograma, es pues
preferible limitarse a permitir a cada individuo, por el aumento de la capacidad de las
memorias informáticas, concebir su cadena de televisión personal, y seguirlas volviendo
interactivo en realidad virtual para un único observador en
movimiento proveído de un casco especial, las antiguas imágenes
estereoscópicas en movimiento del cine 3D de los parques de atracciones.
Estos últimos merecían por otra parte desde su origen el nombre de imagen en cuatro
dimensiones pero a relieve simulado y para espectadores inmóviles
La televisión en cuatro dimensiones hace también ya partido desde hace tiempo de nuestra
historia con la animación de imágenes en relieve simulado por los sistemas
estereoscópicos a prótesis oculares o a pantalla a red lenticular
explicada anteriormente.
Sin embargo, la exploración de las tres dimensiones del espacio, según la cuarta
dimensión, sigue siendo esencialmente relativa a la desenfilada de las imágenes, sin
poder ser perfectamente relativa a los desplazamientos de los observadores con relación a
una imagen fija como en Holografía.
Por esta falta desde puntos de vista de la televisión en relieve que requieren
una cámara especial, el observador no puede pues volver casi en torno a una imagen
animada de un objeto que se forma en el espacio delante su pantalla plana, y de ninguna
manera entrar dentro del relieve de esta imagen para explorar los distintos aspectos.
Por fin, si se admite que imágenes cinematográficas con catalejos especiales que
permiten una visión en relieve de un objeto fijo sucesivamente bajo distintos ángulos
merecen el nombre de imágenes en cuatro dimensiones (altura, anchura, profundidad y
tiempo), se puede mientras que admitir que una única imagen holográfica que permite
también una visión en relieve de un objeto fijo sucesivamente bajo distintos ángulos
merece también el nombre de imagen en cuatro dimensiones.
5/6
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